La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, impulsa la candidatura de Diego Castañón Trejo a la alcaldía de Tulum pese a que el ahora presidente municipal ha sido señalado de confabularse con notarios y otros funcionarios para legitimar desarrollos irregulares además de un fraude de 179 hectáreas cuando era tesorero del ayuntamiento.
De acuerdo con Javier Tun, abogado del afectado Cayetano Nieto Colín, mediante operaciones fraudulentas fue despojado del terreno en mención mediante confabulación de Diego Castañón con Lorezo Bernabé Miranda (Director de Desarrollo Urbano), Pailina Malpica (Directora del Consejo de Desarrollo Urbano),Alain Jímenez (Esposo de Malpica) y Rubén Raciel (Director de Catastro, quienes formarían un cártel inmobiliario en Tulum.
La falsificación de documentos que permitió el despojo se hizo mediante un poder falsificado firmado por un notario que ya había fallecido, saltándose 185 escrituras en el acto, según obra en la denuncia 8144/2022.
Pero lejos de tomar distancia, la gobernadora ha compartido en redes mensajes sobre su cercanía con Diego Castañón, provocando diversos pronunciamientos por parte de morenistas de cepa de la entidad.
El problema de la ilegalidad de los terrenos otorgados por la administración que ahora encabeza Diego Castañón tras haber ingresado como suplente ha sido ventilado por diversos medios de comunicación, pues el daño ascendería a cientos -si no a miles- de millones de pesos.
El ninguneo a Mara Lezama por parte de AMLO
Mara Lezama ya ha dado espaldarazo a quienes serían los virtuales candidatos a alcaldías en 2024, ello pese a que el morenismo en el país promueve que sean los ciudadanos quienes elijan a los virtuales contendientes para no caer en la cultura del dedazo que tanto se critica realiza el PRIAN.
Por ese y otros señalamientos, columnas de medios locales han hablado sobre una molestia que existiría por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con la gobernadora, misma que fue evidenciada en el evento de inauguración del aeropuerto de Tulum, donde las cámaras captaron el momento en el que Mara Lezama recibe incluso con una reverencia al mandatario federal y este se sigue de largo sin siquiera dirigirle la mirada.