Deslinde

Alberto Witvrun


¿Qué pasa con Gerardo Sosa?

¿Qué pasa con Gerardo Sosa?




Abril 03, 2019 10:03 hrs.
Política Estados › México Hidalgo
Alberto Witvrun › Emmanuel Ameth Noticias

En 1988 en plena campaña presidencial, Carlos Salinas de Gortari, en reunión privada en el hotel La Joya de Tulancingo, dijo empresarios lastimados por la ola de violencia porril del Grupo Universidad a través de su brazo armado la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH) que no permitiría la extraterritorialidad ni la vulneración al Estado de Derecho.

El gobierno federal actuó, fueron detenidos varios dirigentes estudiantiles, se habló de Zenaido Meneses Pérez, en Tulancingo, Rubén Rodríguez, pero el más mencionado fue Carlos Herrera Carrera, hijo del ex rector Carlos Herrera Ordoñez, a quien los agentes encontraron escondido en el tinaco del agua en su casa; poco después fueron liberados y no pasó nada.

Un año más tarde, en mayo de 1989, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) a cargo de Rubén Licona Rivemar logró la detención de Edilberto Reyes Gómez que había sido dirigente estudiantil en la Preparatoria de El Zapote, Santiago Toscano Hernández y Fortunato González Islas, este profesor de etimologías en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), que formaban una banda de asaltantes, secuestradores y narcomenudeo.

En sus declaraciones involucraron a los hermanos Gerardo y Agustín Sosa Castelán, se dijo que un juez había obsequiado la orden de aprehensión en contra de los dos, pero después de varias reuniones y negociaciones, no volvió a pasar nada, por arte de magia las declaraciones en ese sentido en las averiguaciones previas desaparecieron y la Banda de El Edy, enfrentó a la justicia.

En el primero de los casos, se dijo que Gerardo Sosa Castelán, acudió a Fernando Gutiérrez Barrios quien lo conoció a través de José Antonio Zorrilla Pérez y fue quien logró la liberación de los detenidos y negocio que con el gobierno de Adolfo Lugo Verduzco; en 1989 quien intercedió por Gerardo Sosa, fue Mario Higland Gómez, un especie de consejero de la familia Rojo – Lugo, a quienes todos escuchaban y atendían sus consejos y sugerencias.

En el primer conflicto, el Grupo Universidad, perdió el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Hidalgo (SUTSPEH) al que se le quitó el derecho de huelga se dividió en tres sindicatos, uno por cada poder y en el segundo todo se resolvió con un exilio de 9 meses para que no interviniera en la postulación de candidatos a presidentes municipales en 1990.

Para 1993, ya disminuido, el grupo de Gerardo Sosa, volvió a lanzar otro reto, envío a las huestes de la FEUH encabezadas por Marco Antonio Sánchez Altamirano a causar desmanes en la discoteca Vibrance, este fue detenido junto con otros dirigentes y puestos a disposición y cuando Gerardo Sosa exigió su liberación, el gobernador Jesús Murillo Karam le advirtió que de continuar el vandalismo, el siguiente detenido sería él; pero al final nada volvió a pasar.

Tanto que el Partido Revolucionario Institucional(PRI) lo hizo diputado federal y no sin confrontaciones disputó la candidatura al gobierno de Hidalgo con Manuel Ángel Núñez Soto, José Guadarrama Márquez, Humberto Lugo Gil y Orlando Arvizu Lara, todo sin perder el control de la UAEH donde emana su fuerza y poder.

Seis años después volvió a disputar la candidatura priista, que fue para Miguel Ángel Osorio Chong, se dijo que el cedió a cambio de la presidencia del PRI y de ser postulado al Senado al año siguiente, en 2006, pero como no fue así y esta fue para Jesús Murillo, se acendró el conflicto, aun así lo hicieron nuevamente diputado federal, pero fue cuando inició su doble juego entrometiéndose en la vida de otros partido.

Cuando Miguel Ángel Osorio Chong, llegó a la Secretaría de Gobernación, se dijo que podía ser el principio del fin, para Gerardo Sosa Castelán, pero no fue así, se mantuvo la tónica de preferir mantener en calma a la UAEH que terminar con su hegemonía vertical y unipersonal en la institución; lo que hoy le permitió negociar corporativamente con Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Gerardo Sosa, más que la propia universidad acaba de recibir otra embestida, con el congelamiento de una cuenta por 151 millones de dólares por parte de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), se habló de lavado de dinero, solicitó un amparo, utilizó a sus peones para presentarse en las cámara de diputados federal y estatal, para dar su versión e incluso reto al gobierno federal a quien dijo ’quien acusa, que pruebe’, pero todo indica que no volverá a pasar nada al tiempo que le dan el pase para construir lo que en el PRI no pudo.

Ver más

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.