Mario Marín es el primer exgobernador juzgado por tortura


Actualmente tiene orden de aprehensión; mantiene su estatus priista pero es prófugo de la justicia

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Abril 25, 2019 00:10 hrs.
Derechos Humanos Nacional › México Ciudad de México
LNN › Emmanuel Ameth Noticias

Mario Marín Torres podría ser el primer gobernador en ser juzgado por tortura en contra de la periodista Lydia Cacho, ya que actualmente se considera prófugo de la justicia.

En 2004, Lydia Cacho Ribeiro publicó el libro Los demonios del Edén en el que aborda el caso de una red de pederastas de la que formaron parte empresarios y políticos, entre los que se encontraban el empresario textilero Kamel Nacif y Jean Succar Kuri, amigos del exgobernador poblano Mario Marín.

El 16 de diciembre de 2005, Lydia Cacho fue detenida arbitrariamente por cinco empleados de Kamel Nacif y cinco agentes de la otrora Policía Judicial en Cancún, Quintana Roo, y después fue trasladada a Puebla como represalia por el contenido de su obra.

Tras pagar una fianza de 70 mil pesos, la periodista fue liberada; sin embargo, acusó que durante las 20 horas que estuvo bajo arraigo, fue víctima de tortura, tocamientos y amenazas, por lo que el 13 de marzo de 2006 denunció a Nacif Borge y a Mario Marín, entre otros funcionarios.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación revisó el caso, pero desechó pruebas entre las que se encontraban la polémica grabación de una conversación entre Mario Marín y Nacif donde se escucha el agradecimiento por la detención de Lydia Cacho.

Tras años de indiferencia ante la violación a sus derechos, en octubre de 2014 la periodista y Artículo 19, organización internacional que defiende la libertad de expresión, denunciaron al Estado mexicano por violaciones a los derechos humanos.

El pasado 10 de enero, como parte de la reparación integral que determinó el Comité de Derechos Humanos de la ONU en julio de 2018, Lydia Cacho recibió disculpas por los abusos que sufrió a manos de las instituciones y funcionarios de diferentes poderes y órdenes de Gobierno.

En ese marco, Alejandro Encinas, titular de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Migración y Población, explicó que la ONU también pidió que se hagan indagatorias sobre el caso:

Determinó que el Estado mexicano debe proporcionar a la periodista un recurso efectivo y una compensación adecuada, así como llevar a cabo una investigación imparcial, pronta y exhaustiva sobre los hechos denunciados’

Por su parte, Lydia Cacho exigió castigo para los autores intelectuales y materiales de sus agravios; además, manifestó en concreto que Mario Marín debe ser investigado y juzgado.

El pasado 11 de abril, varios medios informaron que un tribunal de Quintana Roo, dirigido por la magistrada María Elena Suárez Préstamo, giró órdenes de aprehensión en contra de Mario Marín, Adolfo Karam Beltrán, exdirector de la Policía Judicial, y Juan Sánchez, agente de esa corporación, por la tortura en contra de la periodista.

Ahora, el delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) de Puebla, Julio César Ulises Chávez Ramos, consideró que Mario Marín sería el primer gobernador juzgado por tortura.

Durante una entrevista realizada al final de un acto de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade), Chávez Ramos declaró que hasta el momento las oficinas centrales de la FGR no han solicitado colaboración de la delegación poblana para capturar al llamado Góber Precioso.

Sin embargo, al ser cuestionado sobre si Mario Marín puede catalogarse como un prófugo de la justicia, el funcionario aseveró que por la normativa procesal esa es la categoría que en estos momentos tiene el exgobernador:

En términos de la normatividad y la legislación, no conozco a detalle el expediente, pero así lo cataloga la normatividad procesal correspondiente’

Por si fuera poco, Mario Marín ya no aparece en los registros de militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pues su nombre no se encuentra registrado en ninguno de los 217 municipios de la entidad poblana.

La información oficial refiere que el exgobernador se convirtió en militante tricolor hace 47 años y su registro lo hizo en 1972.

Sin embargo, algunas versiones señalan que Mario Marín nunca se afilió formalmente al partido, a pesar de que ocupó diversos cargos públicos, desde presidente municipal de la capital poblana en 1999, hasta gobernador del estado en 2005.

Otra afirma que el PRI tomó la decisión de expulsarlo después del escándalo que protagonizó en el caso de Lydia Cacho en 2006, cuando la periodista publicó el libro que lo vinculó con el delito de pederastia.

Una teoría señala que no refrendó su militancia en 2015 o que el partido lo expulsó tras la orden de aprehensión emitida por tortura contra la periodista el pasado 11 de abril de este año. De este modo, el partido habría borrado de sus registros al hoy prófugo de la justicia.

Con información de La Jornada, WRadio, MSN y Proceso

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