Defrauda 7 millones en Hospital General; es apapachada por familiar de Osorio Chong


Las víctimas cuentan medio centenar de personas, quienes aseguran se les defraudó con la promesa de concesiones, plazas y becas; el nosocomio protege a la servidora pese a las múltiples carpetas de investigación

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Abril 01, 2019 02:53 hrs.
Seguridad Nacional › México Hidalgo
Amando Antonio › Emmanuel Ameth Noticias

Son las 6 de la mañana y María sale de casa en compañía de su hijo para llevarlo a la escuela: él tiene discapacidad. Sólo durmió 2 horas por los cambios de turno que tiene que realizar para poder llevarlo con el especialista además que por las tardes vende distintos productos para complementar su ingreso. Hace unos meses podía hacerlo un poco más cómoda en su vehículo; ahora debe esperar el transporte y buscar otras fuentes de financiamiento gracias a que lo vendió por un fraude hecho en su mismo lugar de trabajo, debiendo por ello más de 200 mil pesos a familiares y amigos. Para quien tiene un salario como enfermera, es una losa que ha estado a punto de aplastarle pero ella no abdica, no puede tener debilidad por el bien de su hijo y el suyo propio… lo único que puede hacer es confiar en las autoridades, algo que parece difícil cuando el mismo director del Hospital donde labora no mueve un dedo para llevar justicia a los afectados.

Dentro del área de enfermeras del Hospital General de Pachuca se ha manipulado dinero ajeno a la institución en beneficio de una sola persona. La administrativa Isabel Pelcastre Hernández, quien se desempeña como la secretaria del área de enfermeras de dicho nosocomio, ha sido señalada por defraudar a más de 50 personas según narran testigos y se aprecia en carpetas de investigación, condición que ha afectado tanto a personal del Hospital como a familiares de los mismos.

Francisco Javier Chong Barreiro, director del Hospital General hace casi 15 años y familiar de Miguel Ángel Osorio Chong tiene conocimiento del asunto pero hace mutis del mismo; tampoco ejerce posición al respecto. El monto solicitado por la presunta defraudadora asciende a 6.9 millones.

Su Modus Operandi

Según testimonios de algunas enfermeras afectadas, Isabel Pelcastre, conociendo la situación de las mismas por tener sus expedientes a la mano, cuentas de cheques y otra información relevante, las invita a participar en proyectos con un supuesto beneficio económico. Los referidos abarcan desde la obtención de placas de combi en diferentes rutas de transporte público, plazas en sectores administrativos tanto en Pachuca, como en la CDMX, becas para los hijos de las enfermeras, departamentos, entre muchos otros.

Aceptando el trato establecido por la administrativa, les pide una cantidad específica de dinero, en múltiples formas de pago y en diferentes partes de la ciudad de Pachuca, todo esto, tomando en cuenta que Pelcastre nunca habla de esta situación dentro del Hospital, ya que refirieron los testimonios, puede perjudicarlas tanto a ella, como a las enfermeras.

Por otro lado, si están dispuestas a abrir un préstamo en diferentes bancos, Isabel las acompaña a que lo adquieran y “facilita” el proceso con los ejecutivos. Una vez obtenido el dinero, recalca que “si se pudo adquirir el préstamo aquí, en otro banco también se puede facilitar”, por lo que las lleva a múltiples instituciones financieras el mismo día para adquirir más dinero, aún y cuando otros préstamos ya han sido aceptados.

Narraron que días antes de la reunión con los benefactores, las enfermeras se reúnen una última vez con Pelcastre para avisarles que ya están a punto de obtener su beneficio, pero el día establecido Pelcastre no llega al lugar acordado. Esto genera dudas por parte de las enfermeras, que han sido defraudadas y que, en su debido momento, pidieron hablar con la susodicha de la situación, a lo cual ella no responde llamadas o simplemente las ignora dentro del mismo hospital cuando tienen oportunidad de encararla en los pasillos.

Por consecuencia, las afectadas acudieron ante Jurídico del Hospital donde presentaron su queja en una primera instancia. Son meses en los que se han acumulado víctimas sin que misteriosamente haya siquiera un llamado de atención hacia la trabajadora.

La respuesta de las autoridades

Declaraciones ante el Departamento Jurídico del Hospital General sobre las quejas presentadas fueron remitidas al área estatal de esta misma jurisdicción. No se proporcionó información a este medio por la confidencialidad de los casos.

Se intentó visitar también a la jefa de enfermeras y hasta el momento, no se ha tenido una respuesta para deslindarse de la situación.

La abogada Aida Ponce Delgado junto con los afectados acudieron el día 6 de marzo a las instalaciones para exigir el cobro inmediato del dinero que en total excede los 2 millones de pesos.

Sin respuesta favorable, decidieron acudir al Congreso del Estado para entablar una conversación con el diputado Ricardo Baptista, quien les atendió a su salida de la sesión del pleno. El legislador aseguró que hablaría con el Procurador de la entidad Raúl Arroyo González para que este atienda a la abogada y los afectados, además de agilizar las decenas de carpetas de investigación que hasta el corte de edición, superan las 40.

Un día después los afectados obtuvieron una respuesta del diputado Baptista, quien dijo que ese mismo día atendería a los demandantes para aclarar los diversos asuntos, asesorarlos y agilizar el proceso de aperturas de las carpetas. Raúl Arroyo cumplió lo dicho por el morenista.

Sólo las 4 carpetas de investigación foliadas con los números 12-2017-014429, 12-2019-02304, 12-2019-02302 y 12-2019-02293 disponibles en la Subprocuraduría de Procedimientos Penales Región Oriente, señalan un monto total de 1 milllón 049 mil pesos, mismas que apuntan a Isabel Pelcastre Hernández. A estas se suman otras 46 indagatorias que en conjunto superan los 20 millones de pesos.

Según distintos medios, la administrativa pidió licencia de un mes, con goce de sueldo por parte del Hospital General. La justificación es que se debe a un acumulado de días de descanso no tomados.

La abogada Aida Ponce ha mantenido contacto con los involucrados y referidos indirectamente en las carpetas, los cuales aseguran que no han tenido contacto con ella y esperan a que se reanuden las pesquisas para ellos también ejercer acción legal contra ella.

Los hechos según los afectados

Las personas que hasta el día de hoy tienen una carpeta de investigación abierta en la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJH), narraron su versión de los hechos para hacerlo del conocimiento público y evitar que más gente siga siendo defraudada por Pelcastre.

“Cuando fui a verla por primera vez (a Pelcastre) me ofreció una concesión de transporte público para Actopan o Atotonilco el Grande. “Le va a dejar mucho dinero y usted va a obtener 1,800 pesos diarios”, me aseguró. Tomó su celular e hizo cuentas, “Usted va a tener 54,000 mensuales”. “No crea que me junto con cualquier gente, yo soy comadre del dueño del Tuzobús, me acompaño de gente de primer nivel”, dijo. En total me pidió 800 mil pesos para que todo estuviera en regla, tanto la compra de la camioneta como los trámites de las placas. Yo la creía buena persona, la invité a mi casa y me bajaba el cielo y las estrellas, pero sólo me fue agarrando la medida para defraudarme. En un momento de enojo y desesperación por no obtener lo que me prometió, le dije que ya no quería nada, que me devolviera el dinero. Me trajo con largas hasta que en un evento al cual acudí, me marcó y me dijo que la fecha establecida para la entrega se recorría hasta dos semanas después. Yo le dije que si no me daba mi dinero, iría con las autoridades. Me dijo que le tenía sin cuidado si habla con las autoridades o no, pues lo que estaba haciendo por mí no era nada malo, al contrario, que debería ser agradecida con ella por lo que estaba haciendo. Expuso que si quería quedar en ridículo adelante, pero que ella se presentará y me entregará las placas de combi enfrente de la policía y yo iba a quedar en vergüenza”.

Eulalia Jiménez Hernández; enfermera con más de 25 años laborando en el Hospital General

“Yo tengo la necesidad de cambiar de turnos, por la discapacidad de mi hijo, que padece déficit de atención. Ella sabía de los prestamos vía nómina que pedía para el tratamiento y también estaba enterada de los oficios que presentaba ante la jefa de enfermeras para atender a mi chamaco. Un día, Isabel me contactó y me citó en la calle de Abasolo para ofrecerme un préstamo que ella conseguiría en la Ciudad de México de 1 millón de pesos, además se ofreció a apoyarme con una beca para mi hijo para que estudie y se prepare laboralmente. Me pidió en primera instancia 100 mil pesos, pero como yo no tenía el dinero a la mano me dijo; ve con tus familiares y amigos a ver quién te presta, debemos dar el 10 por ciento de ese préstamo para poder empezar con el papeleo. Yo hablé con mi familia y accedieron a apoyarme e incluso algunas amigas y compañeras también lo hicieron. Fuimos entregando el dinero hasta que un día me comentó que subió el monto que tenía yo que darle, esto porque también me ayudaría con un ascenso en el Hospital. En total me dijo que serían 200 mil pesos los que necesitaba para empezar a moverse. Confiada accedí y traté de conseguir el dinero para mi hijo y para mí. Cuando estaba a punto de liquidar lo que me había pedido me citó para poder darme el cheque con mi préstamo, pero al momento de llegar a las oficinas de la Secretaria de Desarrollo, me comentó que faltaba la firma de un administrativo que daría paso a la entrega de mi dinero. El plazo que me dio fue de 5 días para que me diera el efectivo. Al llegar el día, me dejó plantada en el banco y yo molesta comenté con una amiga (Eulalia Jiménez) mi situación. Días después, Isabel me citó donde siempre le daba el dinero para reclamarme que por qué andaba de chismosa con todos, que su marido también estaba molesto y que no permitiría que esto ocurriera de nuevo, todo en tono de amenaza. Me pidió un número para depositarme la devolución de lo que le había dado pero nunca hubo esa transacción. Insistí en varios mensajes de WhatsApp, pero su respuesta fue sólo bloquearme. La última vez que la vi, sólo paso corriendo y me ignoró, fue ahí donde acudí con Jurídico, quien me recomendó denunciarla formalmente”.

Maura Saavedra Gutiérrez; enfermera del Hospital General

“Me han estado llamando desde que fuimos a verla al Hospital General porque la gente se está sumando y por eso vamos abrir nuevas carpetas, porque ya es demasiado lo que está sucediendo con estas personas. Algunos de los afectados, acudieron a ver al director del Hospital General y a las autoridades donde ellos viven y no les han hecho caso. Esta señora lleva varios años defraudando a la gente. Pretendo ir con los presidentes de distintos municipios porque son demasiadas las personas que ha afectado en múltiples partes del Estado. Tiene que pagar con cárcel y reparar el daño; es lo que estamos buscando, o que les pague con lo que tenga, esto no se va a quedar así. Si es necesario parar carreteras para que nos presten atención, lo vamos a hacer”

Aida Ponce Delgado, abogada del caso




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