La presidenta Claudia Sheinbaum, celebró la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de no imponer aranceles adicionales a México, a diferencia de lo que se ha hecho con otros países.
En un anuncio reciente, Trump reveló la implementación de un paquete de aranceles recíprocos a 60 naciones, con tasas que oscilan entre el 10% y el 44%, con la intención de disminuir el déficit comercial de Estados Unidos. Sin embargo, México y Canadá fueron excluidos de este paquete.
Sheinbaum indicó que para México no se aplicarán aranceles adicionales, lo cual considera positivo debido a la buena relación que se ha establecido entre ambos países. Durante su conferencia de prensa habitual desde el Palacio Nacional, la mandataria subrayó que las negociaciones continúan con las autoridades estadounidenses en relación a los decretos emitidos por Trump, que afectan a las industrias automotriz, del acero y del aluminio en todo el mundo, pero que tienen un impacto directo en México.
«En el caso de México, no hay aranceles adicionales (…) y eso es bueno para el país», gracias a la buena relación que se ha construido entre ambos países, expresó la mandataria mexicana durante su habitual conferencia de prensa matutina desde el Palacio Nacional.
Sheinbaum destacó que continúan en diálogo con las autoridades estadounidenses respecto a los dos decretos emitidos por el presidente Trump, que afectan a la industria automotriz, así como al acero y al aluminio a nivel mundial, pero que impactan directamente a México.
«Estamos todavía en diálogo, en pláticas con el Gobierno de Estados Unidos», dijo la presidenta, quien adelantó que es «muy probablemente» que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajará a Washington la próxima semana.
Reiteró que su Gobierno cuenta con una estrategia para fortalecer la economía nacional a partir del denominado «Plan México», un programa a mediano y largo plazo para el desarrollo regional del país, para promover la relocalización, para elevar el contenido nacional y regional, para incrementar la proveeduría local y para relanzar lo «Hecho en México», entre otros puntos.
Por su parte, Ebrard señaló en la conferencia que el mundo ha entrado en un nuevo sistema comercial y aunque Estados Unidos cuenta con 14 tratados de libre comercio, destacó que el único en el que no se aplicaron tarifas adicionales es el que mantiene con México y Canadá, el T-MEC.
Pese a ello, dijo que la exigencia de la presidenta Sheinbaum siempre ha sido que México tenga un «trato preferencial» y se trabaja en esa ruta para lograrlo y proteger millones de empleos.
Ebrard elogió la estrategia que siguió la presidenta en el tema de los aranceles, pero manifestó que esto «todavía no termina, este es un capítulo, pero no ha terminado».
«La meta en los próximos 40 días es lograr las mejores condiciones de entre todos los países del mundo en materia de la industria automotriz. Lo mismo para acero y aluminio (…) Esa es la tarea que tenemos (…) para que la competitividad de México sea muy alta», señaló Ebrard.Con información de EL PAÍS