La Hoguera

Chamaqueó la Sosa Nostra a paristas de la UAEH y están a días de irse con las manos vacías

Chamaqueó la Sosa Nostra a paristas de la UAEH y están a días de irse con las manos vacías


Universitarias
Octubre 12, 2023 11:53 hrs.
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Emmanuel Ameth › Emmanuel Ameth Noticias

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Los alumnos del Instituto de Artes (IdA) y la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) que se unió a su lucha, estuvieron cerca de generar grandes cambios en la institución educativa, históricos, poniendo a temblar incluso al grupo de la Sosa Nostra. Pero el movimiento se desinfló, fueron chamaqueados por aquellos que en sus espaldas llevan la experiencia de hacer alianzas inconfesables y de mantener el poder a fuerza de porrismo institucionalizado.

Tras haber llegado a un clímax cuando fueron recibidos por Claudia Sheinbaum durante su visita, parecía que el movimiento iría a más, pero fue en ese punto que la Sosa Nostra intensificó su operación.

El primer gran error de los estudiantes fue cuando confiaron en sus abogados/asesores. Y es que les faltó malicia para identificar que los mismos ya habrían sido comprados por la contraparte, pues nunca existió razón alguna para desistir en su pliego petitorio de la renuncia del rector.

Aparentemente, el argumento que les dieron es que si el rector se iba, no tendrían un interlocutor con el cual negociar, lo cual era falso, pues el Consejo Universitario tendría que designar a un funcionario sustituto y los mismos estudiantes habrían influido en su designación para que no se tratara de otro miembro de la Sosa Nostra.

Y es que al rector se le debió exigir su renuncia, no a consecuencia del paro, sino porque hay pruebas, algunas soportadas con las declaraciones del mismo primer universitario, donde reconoce que estuvo detrás del personal docente que retomó las instalaciones del IdA, aunado a que hay audios que instruyen al personal administrativo, y la prueba en videos de los estudiantes del Consejo llegando a agredir en sus distintas manifestaciones -no solamente en el 19S-.

No existe un solo rector de una autónoma del país que haya fraguado un agravio en contra de su comunidad, con lujo de violencia, y que para ello encima haya ocupado académicos, administrativos, los propios alumnos, e incluso a personas ajenas a la institución, quienes actuaron de manera coordinada y premeditada, por lo que eso debió representar su renuncia y su proceso ante las autoridades correspondientes.

Creyeron ingenuamente, que si concedían respecto la exigencia de la renuncia del rector, la contraparte haría lo propio con sus demandas, especialmente con la demanda de destituir al presidente del Consejo Estudiantil… pero allí los chamaquearon de nuevo.

Porque el segundo error fue el de creer en la buena voluntad de las autoridades universitarias y en el de asumir que tenían palabra, que no era necesario dejar por escrito cada “promesa”.

La prueba está en que hablando con los estudiantes, la defensora universitaria se comprometió a que el presidente del CEUEH dejara de estar en funciones para su próxima cita, que sería 3 días después de dicha cita. Al tratarse de una condición irrestricta para entablar el diálogo, afirmó para salir al paso “me aviento el boleto”, como si ya se tratase de un hecho, pero no le pidieron su firma y se quedó sólo en palabras.

Y es que no pasaron ni cinco minutos cuando allí mismo, en la cara de los estudiantes, la defensora declaró a los medios que “haría la propuesta”, que “no estaba en sus manos”, traicionando así el voto de confianza que le habían depositado los estudiantes indignados.

Pero el chamaqueo fue más allá. Primero les convenció de que renunciaran a la intromisión del gobernador, único personaje de peso con la capacidad de respaldarlos ante las instituciones universitarias, y después los convenció de desistir de la intromisión de la titular de Derechos Humanos en el estado, que aunque en efecto no tiene los mejores antecedentes para respaldar su labor, habría sido preferible que quejarse de los abusos de la propia universidad ante su órgano interno, el cual solamente les dará el avión.

La estrategia debió ser la de tener algunos puntos innegociables y otros tantos en los que se pudiera avanzar -como hizo la Sosa Nostra-; de esta forma, pudieron mostrar que la institución tenía negativa para negociar y así poder permitir que el mismo gobernador fuera mediador en el conflicto.

Ya debilitados, a la UAEH le pareció fácil desistir también de la renuncia del presidente del Consejo, pues el chamaqueo los envalentonó.

Porque la UAEH podía dar una salida simple: el representante estudiantil hace mucho que terminó sus funciones y pudo haber dejado el cargo en un interino en lo que se hacían las respectivas elecciones, pero ni eso fue necesario.

El último personaje en chamaquearlos fue el mismo rector, lo que constituyó su tercer error. Y es que como si se tratase de otro triste caso sobre una mujer violentada por su pareja en el que vuelven a depositarle su confianza por creer en sus promesas de cambio, para después recibir nuevamente una tunda acompañada de una carcajada inhumana, cayeron en el engaño.

Pues Ocatvio Castillo durante una de las mesas expresó que no volvería a recurrir a la toma de institutos mientras se entablara el diálogo so pena de presentar su renuncia. Los estudiantes asumieron que ya no habría más violencia por parte del porro que ya los había agredido, pero el resultado de creer en las promesas del golpeador no pudo ser otro que el de volver a instruir a sus directivos a recuperar las instalaciones tomadas por los paristas, nuevamente acompañados de estudiantes paleros, además de darse el lujo de amenazar y amedrentar a líderes paristas, de manera individual, para que así desistieran de su movimiento.

Lo anterior llevó a que sin los paristas, las autoridades de la institución operaran a sus anchas para recuperar 4 institutos, tener dos más a la espera, y que nuevamente los estudiantes del IdA se quedaran solos. Cabe señalar que ha habido estudiantes perseguidos en sus mismos domicilios pero el efecto de “indignación” de la comunidad parece haberse disuelto.

Los estudiantes nunca estuvieron solos. Su movimiento creció sí por la torpeza de la Sosa Nostra que no sabe resolver un conflicto que no sea a base de violencia pero también porque son apoyados por sus padres y por una comunidad que aunque ya no se encuentre en las aulas universitarias, anhela que llegue la justicia y que finalmente los porros sean extirpados de la UAEH. Desde aquí nuestra solidaridad con los estudiantes agraviados cuyos autores siguen impunes.

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