La Hoguera
Emmanuel Ameth
Raúl Arroyo González, recién nombrado Procurador del Estado de Hidalgo para llevar sus funciones durante 5 años, podría haber tenido un nombramiento ’irregular’, tal como se le acusó al funcionario que relevó (de quien una fracción partidista refirió un conflicto de interés por haber sido Magistrado Electoral previo a su nombramiento) dados los lineamientos de la Ley Orgánica del Ministerio Público así como de la propia Constitución Política del estado.
1. De acuerdo con la Ley Orgánica del Ministerio Público del Estado de Hidalgo, los candidatos a ocupar el cargo (5 de ellos) que serán presentados al Congreso para su consideración y posterior nombramiento, debieron ser precedidos de una Convocatoria Pública Abierta, misma de la cual no se tiene antecedente.
2. La Constitución Política del Estado de Hidalgo en su artículo 92, no contempla que el titular de la Procuraduría pueda renunciar a sus funciones de manera voluntaria. Sin embargo, la misma ley nos lleva nuevamente (Art. 91) a la Ley Orgánica, en la que se establece que en caso de ausencia definitiva los funcionarios son suplidos, a diferencia de lo que se hizo que fue un nuevo nombramiento.
3. Por último, la Fracción III del artículo 92 ya citado de la Constitución Política de Hidalgo, destaca una residencia de al menos tres años en la entidad a la fecha de la designación.
Sin embargo, de los 36 meses referidos, la misma página del senado revela que hasta agosto de 2015 se desempeñó como Delegado de la PGR en el Estado de México, existiendo uno o incluso dos meses que le faltarían de radicación en la entidad para cumplir con lo que la ley dicta.